Entrevistando a nuestros coworkers. Hoy Tomás Poza de Enrelec.

Tomás en nuestro espacio de coworking.

Técnico Superior en Instalaciones Electrotécnicas y CEO en ENRELEC, su primera incursión laboral como técnico superior en electricidad le sirvió para definir a que quería dedicarse. Integrante de la 2º Edición de Coworking EOI Linares, amante de las energías renovables y su desarrollo en los últimos años, ha fundado la empresa ENRELEC para, como él mismo señala, realizar un traje energético a medida para clientes y empresas. ¿Quieres saber más?

P: ¿Qué fue lo que te motivó a estudiar un ciclo de grado superior relacionado con la energía?

Todo empezó cuando fui a estudiar el ciclo formativo de grado medio de electricidad en la SAFA de Úbeda. Iba a repetir el bachillerato tecnológico en el IES Andrés de Vandelvira de Baeza, mi cuidad, cuando tras recibir las notas en junio, mi madre me dijo que ya se acababa esto del bachillerato. Yo, consciente de mi dificultad y falta de interés en el curso de bachillerato, comprendí y decidí que era el momento de cambiar. Entonces fuimos a Úbeda a llevar la preinscripción, que por entonces además se encontraba fuera de plazo, pero que finalmente me la admitieron, apuntando mi nombre a lápiz en aquel listado que cambiaría por completo mi vida.

Con un tío de mi padre como electricista, del que conservo una caja de herramientas de madera de color azul, guardada por mi abuela Lola que era su hermana, y con mi abuelo de sangre, que era electricista también en Baeza a mitad del siglo XX, y que falleció cuando mi madre tenia 4 años en una farola del paseo de Baeza, la electricidad me corría por la sangre tanto por un lado como por el otro. Mi madre completamente opuesta a que me desarrollara en esa profesión me insistió hasta el final a que hiciera otro ciclo o otra cosa que no tuviera que ver con la electricidad, pero esta vez no hizo efecto, y la sangre y mi inquietud de la electricidad brotó con toda su fuerza.

Cursé el grado medio de electricidad durante dos años, inicialmente con un poco de dificultades en las asignaturas de números, pero con mucha soltura y pasión en las asignaturas puras de electricidad. En el primer año, además realicé un curso de mantenimiento, por lo que pasaba en la SAFA más de 10 horas diarias, con la electricidad siempre presente. Realicé las prácticas del ciclo con el electricista que me enseñó la profesión desde la más sencilla y humilde manera. A la antigua, llevando las herramientas en los bolsillos, esos que, tras una semana tenían más agujeros que un queso francés. Toda la vida le estaré agradecido a esta persona, esté donde esté, porque murió producto de la pasión que le tenía a su profesión. Por desgracia, el claro ejemplo de la importancia que tienen los EPIS en nuestro trabajo.

Tras el ciclo medio, pasé un verano complicado, trabajando y estudiando para poder aprobar las pruebas de acceso al grado superior, ya que no tenía el bachillerato aprobado. En julio de 2002 realicé la primera prueba en Jaén, pero no fue bien, y me la jugué en la última convocatoria en Linares, cuidad clave personalmente. Aprobé, y cursé el ciclo formativo de grado superior de electricidad en el IES Himilce. Cuando aprobé la prueba de acceso, mi expresión fue: “ya estoy en la carrera”, haciendo referencia a la carrera de ingeniería técnica en electricidad. Este grado superior lo saqué además con mucha mejor nota media que el grado medio en Úbeda, porque cada vez me sentía más y más apasionado por la electricidad. Tras realizar las practicas del ciclo superior en un gabinete de ingenieros, decidí sin apenas pensarlo, estudiar la ingeniería eléctrica en la UJA, donde la rama técnica de energías renovables hizo cerrar el círculo de mi perfil profesional actual.

Actualmente, mi situación académica es inferior al nivel de conocimientos y de formación sobre electricidad, pero no descarto volver a por la carrera para terminarla, ya que todas las asignaturas de electricidad las realicé y las aprobé, pero al venir sin base de conocimientos de bachillerato, las asignaturas como matemáticas, expresión gráfica, entre otras, son las que me faltan para aprobar, para obtener el título. Puede decirse que soy un ingeniero eléctrico por los conocimientos, pero no lo soy de manera oficial y legal. Pero me siento super orgulloso de mi título de grado superior.

Desde que dejé la carrera de manera temporal, no he dejado de realizar cursos, jornadas y todo tipo de formación que tiene que ver con mi rama técnica, siendo auditor energético, tras un curso en la UNIA de Baeza en mayo de 2015. Ese año decidí dar el paso a montar lo que siempre era un sueño, pero que ya quería hacer realidad. Montar mi propia empresa de electricidad y energías renovables.

P: Tu primera incursión laboral fue como técnico en electricidad, ¿cómo fueron estos comienzos?

Comencé yéndome los 3 meses de verano con Pedro Mateo, electricista en Baeza desde que tenía 16 años. Recuerdo llevar las tijeras, destornilladores, alicates, cintas adhesivas entre otros materiales en los bolsillos, de ahí ahora mi pasión por pantalones con multibolsillos… (risas)

Al principio era el que le llevaba las herramientas y le ayudaba en todo lo que podía, pero no desarrollaba verdaderamente la profesión. Los primeros veranos era como, ¡aprender mirando!. Cosa que cambió cuando fui de prácticas del ciclo de grado medio, donde me dejaban poner esos conocimientos que me habían enseñado tanto ellos, como en clase, aunque aún era poco para mí. Veranos calurosos; siestas de 5 minutos; pequeñas descargas eléctricas alguna que otra vez, que te hacían recordar la importancia de usar los EPIS en nuestro trabajo; la regañina que me echaban cuando me ponía pantalones cortos el día que nos tocaba trabajar en alguno de los conventos de Baeza, pero que me los ponía para no pasar tantísima calor; y así comencé en el mundo de la electricidad.

P: Sabemos que das charlas a los más pequeños sobre sostenibilidad y medio ambiente, ¿Qué te aporta trabajar con este público?

Lo que más me aporta y mayor satisfacción me da, es poder educar y enseñar a esos pequeños y futuros consumidores energéticos, aunque ya lo sean,

para que puedan mejorar nuestro planeta desde el ámbito medioambiental y social, para ir hacia un mundo mejor y un mundo más sostenible. Me siento con una gran responsabilidad sobre el tema de las charlas y talleres a los más pequeños. De igual manera, también ya las he realizado a personas mayores de edad, pero sobre ellos es un poco más complicado ya que hay que reciclar los malos vicios de consumo eléctrico y generar una gran concienciación sobre cómo, cuándo, y por qué consumir electricidad y si es prescindible su uso. El mayor potencial de las nuevas estrategias de Smart City son, hacer partícipe a toda la sociedad para que utilizando unas buenas prácticas de consumo energético se consiga introducir las bases de un modelo sostenible.

P: Actualmente eres CEO y fundador de ENRELEC ¿Cómo surgió la idea de este proyecto?

Más que idea…. Necesidad de mejorar laboral y personalmente. Desde que estaba estudiando en el grado medio de electricidad, ya tenía esa pequeña idea metida dentro, pero el clic que me hizo lanzarme fue sobre todo por el ámbito laboral. Cansado de trabajar en otras empresas 10 o 12 horas donde muchas veces me daban de alta solo 4 horas (sabiendo el riesgo laboral que tenemos en nuestro oficio), cansado de cobrar mal y poco, y viendo que mi sector tiene mucho volumen de trabajo, pero…. Hay que buscarlo. Y la gran mayoría están asentados y no se complican la vida, siendo mediocres en sus trabajos y por tanto, viendo la oportunidad de demostrar todos los conocimientos técnicos y profesionales que he adquirido desde que comencé con 16 años. Otro punto fuerte que hizo lanzarme fue mejorar mi situación personal. Los grandes cambios requieren grandes sacrificios, pero es la única manera de avanzar y no caer en la mediocridad y el conformismo de mucha gente de la actual sociedad. Ser mi propio jefe era, es y será una gran satisfacción personal.

P: ¿Cómo es tu día a día en ENRELEC?

Actualmente el día a día se parece más al de un agricultor que siembra las 24 horas. El querer demostrar todo lo que tengo dentro, conseguir la confianza de una persona para que le realice una instalación eléctrica o un estudio de eficiencia energética, es el trabajo del día a día, además de salir a las obras o a las localizaciones donde realizamos trabajos de campo, como suelo decir cuando no es trabajo de oficina, obligatorio todos los días.

A veces son las 3 de la mañana, otras veces son las 9 de la mañana y seguimos en la cama, pero la mente no tiene horarios. A veces hay que parar, porque la presión mental es muy fuerte y no es bueno porque no se es productivo. Si trabajo para mejorar la eficiencia energética, yo mismo tengo que ser eficiente y eficaz en mi trabajo, y para eso no por levantarte cuando sale el sol, vas a ser más eficiente. Hay que saber gestionar el tiempo laboral y personal.

P: ¿Cómo surgió la decisión de participar en la 2º Edición de Coworking EOI Linares?

(Risas) Recuerdo cuando vi el cartel en el espacio joven de Baeza, y pregunté y me mandaron al patio de empresas de Baeza. Allí me pusieron en contacto con Pilar, la directora del centro. Para mí personalmente, una de las 3 personas más importantes que me han dejado mucha huella y a las que les debo mucho en mi paso por la 2º edición del coworking. Ella, Pilar, me lo explicó en su despacho y yo…. No me lo pensé ni un segundo, dije sí sin titubeos y sin dudas, pero con mucha ilusión de poder mejorar mi proyecto empresarial que lo veía que se me estaba parando y que tenía fallos a los que no lograba localizar ni atajar. Fue para mí, un gran día.

P: Y ¿qué tal tu experiencia como coworker?

Como en todos los grupos en los que he trabajado o participado, las compañeras y los compañeros son una gran fuente de riqueza profesional y social de la que nos damos cuenta sobre todo cuando se acaba el periodo de trabajo en estas iniciativas. Muy agradecido por cómo han sido todos conmigo y con todos, porque me lo decían muchas personas, “este es un gran grupo de compañer@s”. Desde aquí, les quiero dar públicamente las gracias a todos por el buenísimo ambiente vivido cada vez que íbamos al coworking.

P: ¿Qué aplaudirías de la iniciativa Coworking EOI Linares? ¿Por qué la recomendarías a otros emprendedores?

Es una gran oportunidad para las personas que quieran de verdad poner en marcha su proyecto empresarial. Es una gran fuente de conocimientos y de contactos para poder sacar adelante el sueño que muchos tenemos.

Lo recomiendo y lo recomendaré a todo el mundo. Es una gran ayuda de la que, como todo, cuando termina te das aún más cuenta del gran potencial de este tipo de iniciativas.

P: ¿Que mejorarías de esta iniciativa?

Creo que yo mejoraría el contacto, pero directamente sobre empresas de los sectores de los que pertenece cada proyecto empresarial. Los contactos, son una fuente muy muy importante de poder en marcha nuestros proyectos.

Y para terminar la entrevista, cuéntanos como visualizas la proyección futura de ENRELEC.

El futuro de ENRELEC, en gran medida será en función de la capacidad de trabajo que realice como fundador y responsable, pero también estará ligada a todas aquellas personas, empresas e instituciones que apuesten por ENRELEC y su forma de trabajar.

Enrelec es mi proyecto laboral y profesional, un hijo, que se caerá, que tendrá que aprender continuamente para ser cada día mejor y que por muy complicadas que sean las cosas o las situaciones en el ámbito del sector eléctrico, tendrá que seguir adelante.

Apostar por ENRELEC es tener un presente innovador y un futuro sostenible.

Para todos aquellos que queráis contactar con Tomás os dejo link a sus redes sociales:

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¡Muchas gracias Tomás por dedicarnos este ratito!

Silvia Caravantes.

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